Levantar una vaca de 700 kg que ya no consigue mantenerse en pie no es una tarea sencilla. Existen distintos métodos, desde los más tradicionales hasta los más modernos. Sin embargo, no todos ofrecen los mismos resultados y algunos pueden incluso agravar el estado del animal. A continuación, presentamos una comparativa objetiva basada en la experiencia de campo.

La pinza de cadera: rápida, pero potencialmente dolorosa

La pinza de cadera se fija a las prominencias óseas de la pelvis y eleva el tren posterior mediante un polipasto o una pala cargadora frontal. Es el método más extendido porque resulta económico y puede utilizarse rápidamente.

Sin embargo, presenta limitaciones importantes:

Las cinchas y los arneses: menos agresivos, pero más complejos

Los sistemas de cinchas ventrales y arneses distribuyen el peso del animal sobre una superficie más amplia. Cuando se colocan correctamente, resultan menos traumáticos que la pinza de cadera.

Sin embargo, en la práctica, colocarlos debajo de un animal de 700 kg que permanece tumbado resulta difícil y requiere mucho tiempo, además de la intervención de varias personas. Durante una sujeción prolongada, los puntos de compresión bajo el abdomen también pueden causar problemas al dificultar la respiración y la digestión o provocar úlceras en las zonas de apoyo.

La flotación: eficaz, pero generalmente limitada a las clínicas

El tanque de flotación, en el que la vaca permanece sostenida por agua caliente, puede ofrecer excelentes resultados de recuperación. Sin embargo, requiere una instalación fija, trasladar al animal hasta una clínica, grandes cantidades de agua caliente y una supervisión permanente, por lo que no resulta accesible para la gran mayoría de las explotaciones ganaderas.

El cojín elevador neumático: una elevación fisiológica

Un cojín de aire como el sistema Air-cow se desliza por debajo del animal mientras está desinflado y, a continuación, se infla progresivamente mediante un compresor. La vaca se eleva en unos diez minutos y queda apoyada sobre toda la superficie del cuerpo, sin crear puntos de compresión concentrados.

Ventajas del cojín de aire

  • Elevación progresiva y sin dolor en una posición fisiológica natural
  • Ausencia de puntos de compresión concentrados, lo que reduce el riesgo de hematomas y lesiones nerviosas
  • Posibilidad de mantener al animal en el dispositivo durante varias horas o incluso varios días, con una supervisión meramente periódica
  • La vaca puede comer y beber con normalidad durante su recuperación
  • Puede ser instalado por una o dos personas, tanto en el establo como en el prado
  • También permite trasladar a un animal que no puede caminar

Conclusión: ¿qué método elegir en cada situación?

Para elevar durante unos pocos minutos a un animal que puede colaborar, una pinza de cadera correctamente utilizada puede ofrecer una ayuda puntual. Sin embargo, cuando la recuperación requiere más tiempo — por ejemplo, en casos de fiebre de la leche, síndrome ciático posparto, shock séptico o traumatismo —, solo un dispositivo sin compresión permite mantener al animal elevado durante periodos prolongados sin provocar nuevas lesiones. Eso es precisamente lo que ofrece la elevación neumática: el tiempo y el apoyo necesarios para recuperarse, respetando plenamente el bienestar animal.